RESICO para Personas Físicas en 2026: ¿Te sigue conviniendo o te sale más caro?

Pagar desde el 1% de ISR suena increíble, pero el IVA, las retenciones y las compras sin factura le están jugando chueco a varios negocios. Analizamos si debes quedarte en RESICO o cambiarte este año.

Cuando el SAT lanzó el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), a más de uno se le iluminaron los ojos. ¿Pagar solo del 1% al 2.5% de Impuesto Sobre la Renta (ISR)? Parecía demasiado bueno para ser verdad.

Para muchos clientes del despacho —desde fotógrafos y programadores hasta médicos y dueños de abarrotes—, el cambio fue un alivio inmediato para su flujo de efectivo. Sin embargo, ya estamos en 2026 y la luna de miel ha pasado. En la práctica me he topado con casos donde el RESICO, lejos de ahorrar dinero, se convirtió en un dolor de cabeza por no tomar en cuenta el panorama completo.

¿Sigue siendo la maravilla que promete la autoridad o te conviene ir empacando maletas hacia Actividad Empresarial? Vamos a revisarlo sin rodeos.

La trampa del ISR bajo: ¿Y qué pasa con el IVA?

El gran gancho del RESICO es la tabla de ISR. Si ganas hasta 3.5 millones de pesos al año, las tasas son ridículamente bajas comparadas con el régimen tradicional (donde puedes llegar a pagar hasta el 35%).

El problema viene cuando la gente olvida que el IVA no perdona.

Te pongo el caso de Carlos, un cliente que tiene una agencia de diseño digital. Cuando llegó al despacho pagaba poquísimo ISR en RESICO, pero a fin de mes sentía que el dinero no le alcanzaba. ¿Por qué? Porque al no requerir deducciones para bajar el ISR, dejó de pedir facturas de sus gastos operativos (renta, equipo, suscripciones de software, internet).

Resultado: no tenía IVA acreditable para restar. Cada mes le tenía que entregar íntegro al SAT el 16% de IVA que le cobraba a sus clientes. El ahorro de ISR se le estaba yendo completito por el lado del IVA.

Tres preguntas para saber si debes seguir en RESICO este año

Antes de tomar una decisión a la ligera, siéntate con tus números del último trimestre y contéstate esto:

1. ¿A quién le vendes principalmente?

Si le facturas a Personas Morales (empresas), ellas te tienen que retener el 1.25% de ISR. Esto te ayuda bastante porque prácticamente tu impuesto mensual queda cubierto con esa retención. Pero si le vendes directo al público en general o a Personas Físicas, tú tienes que desembolsar el impuesto completo mes a mes.

2. ¿Tus gastos llevan IVA?

Si eres un consultor que solo necesita una laptop y luz para trabajar, tus gastos son mínimos. Aquí el RESICO es un golazo. Pero si compras mercancía, materia prima o revendes productos con un margen pequeño de ganancia, necesitas deducir e imputar ese IVA. Si no pides facturas, el IVA cobrado te va a comer vivo.

3. ¿Tienes otros ingresos como socio o inversionista?

Cuidado con este detalle. El SAT prohíbe estar en RESICO si eres socio o accionista de una empresa, o si recibes ciertas ganancias por fideicomisos. Cada año vemos a contribuyentes que el SAT saca de patitas a la calle del RESICO (y los manda a Actividad Empresarial retroactivamente) solo porque tenían una acción representativa en la empresa familiar.

Los descuidos que te sacan del juego

Estar en RESICO no significa "libertad absoluta" de obligaciones. Para seguir gozando de las tasas bajas en este 2026, la autoridad te pide tres cosas indispensables:

Lo que te recomiendo como contador

El RESICO sigue siendo una herramienta fabulosa, pero no es una solución mágica para todos los negocios.

Si tus gastos fijos son muy altos y requieres acreditamiento de IVA, o si vendes productos con poco margen, hay que arrastrar el lápiz. A veces conviene más estar en Actividad Empresarial, pedir hasta la última factura de tus insumos y pagar un ISR razonable pero controlado en conjunto con tu IVA.

Si tienes dudas sobre si estás aprovechando bien tu régimen o si temes que el SAT te vaya a cambiar por algún requisito pendiente, mándanos un mensaje. Revisamos tu historial de facturación y armamos la estrategia que de verdad le deje más dinero en la bolsa a tu negocio.